El Servicio Andaluz de Salud indemnizará con 172.552 euros a la mujer y a los tres hijos de un hombre que falleció a los 53 años por un error de diagnóstico al no detectar que le iba a dar un infarto. Han asumido la negligencia médica.
El paciente, en 2015, acudió al Centro Médico “El Lugar” de Chiclana de la Frontera debido a un fuerte dolor torácico y malestar general desde hacía unos días.
Le realizaron un electrocardiograma en cuyo resultado, según criterio de la doctora que le atendió no se observó ninguna anomalía ni problema cardíaco. Por lo que se limitó a administrarle al paciente una dosis de insulina al ser diabético y le aconsejó que aumentara la dosis diaria.
No le dio más importancia y le envió a casa. Una vez allí, seguía teniendo dolores y, de madrugada, comenzó a convulsionar. La mujer avisó a los hijos y, cuando llegaron, le encontraron en el suelo semiinconsciente sin poder casi articular palabra, por lo que llaman inmediatamente a la ambulancia. El hijo decide llevarle en su coche, junto con un vecino, tratando de mantenerlo consciente durante el trayecto.
Llegaron al ambulatorio sobre las 4:00 horas con el paciente en un estado bastante crítico, a los 15 minutos entró en parada cardiorrespiratoria y falleció a las 6:30 horas.
La negligencia residió en que aunque el electrocardiograma fue normal o inespecífico, no excluía el diagnóstico de isquemia miocárdica. No consideraron la necesidad de realizarle el estudio de marcadores biológicos de necrosis, lo cual no permitió conocer el riesgo real de necrosis el día previo a su fallecimiento, sufriendo el paciente una muerte súbita el día 7 de noviembre de 2015.