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Casos de éxito

REABREN UN CASO DE ACOSO Y AGRESIÓN LABORAL CUANDO TODO PARECÍA PERDIDO: LA AUDIENCIA ORDENA INVESTIGAR Y FRENA EL ARCHIVO “POR COMODIDAD”

Qué pasó:

Nuestro cliente denunció hechos muy graves en su entorno de trabajo. Sin embargo, en vez de investigarse a fondo, el procedimiento se recondujo de forma prematura y se intentó cerrar sin practicar diligencias esenciales. La consecuencia era evidente: decidir demasiado pronto, con información incompleta, y dejar sin respuesta cuestiones clave.

El problema real:

Cuando un juzgado archiva sin agotar diligencias relevantes, no está cerrando un caso: está cerrando la posibilidad de conocer la verdad. Y esto ocurre con especial frecuencia cuando investigar cuesta más de lo habitual: grabaciones que no se oyen bien, periciales que hay que completar, reconstrucciones que nadie llega a hacer, o informes técnicos que se piden, pero no se ejecutan correctamente.

Nuestra estrategia:

Planteamos un recurso con un mensaje sencillo: no se puede cerrar una instrucción cuando aún quedan diligencias útiles y necesarias para aclarar los hechos. No pedíamos “alargar por alargar”, sino completar lo imprescindible para que, después, se pudiera decidir con fundamento.

La decisión de la Audiencia Provincial de Lugo (Sección 2.ª), en su Auto 240/2026, estimó nuestro recurso, revocó el cierre prematuro y ordenó que el juzgado continuase con las diligencias previas hasta el completo esclarecimiento de los hechos.

La clave del Auto, explicada sin tecnicismos, es esta: en fase de investigación no hace falta tenerlo todo probado como en un juicio. Basta con que existan indicios razonables y, sobre todo, con que haya puntos esenciales sin aclarar que sólo pueden resolverse investigando.

Qué diligencias consideró relevantes:

La Audiencia destacó la necesidad de impulsar actuaciones prácticas que realmente permitan aclarar lo ocurrido, como:

  1. Obtener un informe técnico con reconstrucción del accidente para comprobar si la versión del accidente es creíble o no y si hubo fallos de seguridad.
  2. Mejorar técnicamente los audios para poder escuchar y valorar bien su contenido, en lugar de ignorarlos porque “no se oyen”.
  3. Completar diligencias que ya estaban acordadas o resultaban útiles para cerrar los puntos más controvertidos.

Un punto muy importante sobre el acoso: puede bastar un solo acto
Este caso también sirve para romper un mito muy extendido: que para hablar de acoso siempre hacen falta muchos actos repetidos durante meses.

La Audiencia recoge una idea decisiva: el acoso laboral no exige necesariamente una larga lista de episodios. Puede existir por un contexto de hostilidad, sí, pero también puede bastar un solo acto si es especialmente grave y tiene una intensidad degradante suficiente. Es decir: no todo depende del “número” de veces, sino de la gravedad del hecho y del daño a la dignidad de la víctima.



Nuestra trayectoria

33

Años de experiencia

94

Casos de éxito

97

Éxito Indemnización Accidentes